El nuevo proyecto de Ley de Radiodifusión busca, en principio, suplantar a la antigua norma dictada durante el Gobierno de Jorge Rafael Videla. Pero en los últimos meses -luego de los cruces entre Néstor Kirchner y el Grupo Clarín- se han generado suspicacias en los partidos de oposición y en los diferentes medios de comunicación a cerca del verdadero fin de dicho proyecto.
La utilización del deporte para fines políticos no es algo que vallamos a descubrir ahora con las banderas desplegadas por las hinchadas de Boca Juniors y River Plate a favor de la nueva Ley de Medios impulsada por el kirchnerismo, historias similares son comunes a lo largo de los años. Desde Hitler y sus Juegos Olímpicos de 1936, Mussolini con la Copa Mundial de fútbol de 1934, la Junta Militar usando el mundial del ´78 para distraer a la gente y tapar algunos hechos o China demostrando ser la primera potencia del futuro con los impactantes J.J.O.O. de Beijing ´08 son algunos ejemplos del uso de acontecimientos deportivos por parte del estado para beneficiarse.
El superclásico del fútbol argentino tiene año a año muchas dificultades en su organización debido a la violencia generada por parte de los denominados “Barrabravas” de ambos clubes que, además de la rivalidad que sostienen entre ambos, están en una constante disputa interna. Estos problemas han generado muertos, heridos, el arresto de diferentes miembros de la hinchada y la prohibición para otros de ingresar a los estadios a ver los partidos.
El oficialismo contó con la “ayuda” de estas personas para hacer central al tema de la nueva Ley, recurriendo a la televisación gratuita del Fútbol como su principal caballito de batalla para obtener el apoyo popular. Sin embargo no se encargó de dejar en claro todos los puntos que cambiarían con la nueva legislación.
La maniobra que utilizo el Frente Para la Victoria en el estadio de Boca estuvo a cargo de la Juventud Peronista de Capital Federal y de la agrupación La Cámpora presidida por Máximo Kirchner, hijo del ex presidente. Este grupo fue quien durante el conflicto que mantuvo el Gobierno con el sector agropecuario se encargó de llenar la Ciudad de Buenos Aires de afiches en contra del Clarín y Todo Noticias.
Se utilizaron dos banderas de 30 metros de ancho por 10 de largo, con los colores de su respectivo club y con dos inscripciones que, claramente, hacían referencia al mismo tema. La insignia desplegada por los simpatizantes de Boca Juniors llevaba la frase: “Clarín, queremos fútbol gratis por TV”, mientras que en la de los hinchas del club de Núñez se leía: “Clarín, el fútbol es pasión, no un curro”.
Lograr que ambas hinchadas estén dispuestas a mostrar las banderas no le salió gratis a los hombres de Kirchner. El diario Crítica de la Argentina informó el 20 de abril que el arreglo “barras-Gobierno” se concluyó con una oferta de 50 mil pesos a cada uno de los líderes de las hinchadas. Jorge Ameal tiene muy buena relación con el diputado kirchnerista Carlos Kunkel, y parece ser que este ha sido el vínculo entre la 12 y los organizadores del “banderazo”. Por parte de River se sabe que el actual Presidente de la institución mantiene un trato fluido con miembros de la JP de Capital y también tiene conexión con el mismo Kunkel.
Según una investigación del mismo periódico, tener los derechos televisivos de los partidos del fútbol argentino le genera alrededor de 9300 millones de pesos al Grupo Clarín. Este negocio tendría su fin en caso de que entre en vigencia la nueva Ley ya que los partidos serían transmitidos por la televisión abierta.
El principal tema de conflicto entre los grandes multimedios de Argentina y esta futura Ley es la limitación que tendrán las empresas para obtener licencias para sus diferentes medios- emisoras de radio, canales de televisión, portales de internet, diarios, revistas, etc.-, ya que actualmente son 24 las posibles y, en caso de que el oficialismo cuente con la mayoría para poder sancionarla, pasarían a ser sólo diez los permisos máximos. Esto obligaría al Grupo Clarín a desprenderse de alguno de sus canales televisivos o periódicos. Tampoco se podrá superar el 35 porciento de los abonados a televisión por cable para una misma compañía, por esta razón se deberá disolver la fusión Multicanal-Cablevisión que había sido autorizada por el propio Kirchner tres días antes de finalizar su mandato. El 80 porciento del total de los hogares con cable están subscriptos a esta unión.
Los partidos opositores no dieron sus opiniones en cuanto a si es correcto o no que se transmitan en la TV abierta los partidos de fútbol. En cambio si coincidieron en que, con la futura legislación, el Estado presionará a los medios y dificultará la libertad de expresión. "Tengo miedo de que la Ley de Radiodifusión se convierta en un ariete para que (Néstor) Kirchner comience a apretar a los periodistas" dijo Margarita Stolbizer el 12 de marzo a Crítica de la Argentina. El jefe del bloque PRO en la cámara baja, Federico Pinedo, dijo al diario Clarín: "Tenemos una diferencia central con el Gobierno: ellos dicen que la radiodifusión es un servicio público controlado por el Estado, y nosotros, que es un derecho humano de la población. Es una diferencia sustancial entre autoritarismo y la democracia". Para Julio Bárbaro- peronista y ex director del Comité Federal de Radiodifusión (COMFER)- el Gobierno está cometiendo errores y, tal vez, esos errores sean exagerados por la prensa, pero lo que es seguro es que los periodistas no están inventando a un Gobierno que es inexistente sino que lo débil es el propio Gobierno.
En el portal Argentina.ar se publicaron declaraciones de diferentes personajes de la política, el deporte, artistas y escritores apoyando la sanción de una nueva Ley. Una de ellas es la de Diego Maradona. “Me hace muy feliz que todos los argentinos por igual, desde cualquier rincón del país, puedan ver y disfrutar del fútbol, que tantas alegrías nos brinda” parecía que había afirmado el Director Técnico de la selección nacional. Sin embargo, en el programa de TyC Sports “Gol de medianoche”, Maradona desmintió que haya apoyado dicha iniciativa oficial y aclaró que el se refirió a los partidos del seleccionado argentino. Lo que resulta extraño es que en dicho sitio web se puede ver una supuesta carta firmada por el ex futbolista donde deja en claro que esta de acuerdo con una futura Ley.





